Duporté: Orquídeas bailarinas y pantuflas aladas

Estándar

Dios creo las cosas, así aparece en génesis, y desde su lugar las vio separadas y les parecieron buenas, luego las unió y les parecieron mejor. Así pienso cuando veo la obra de Jorge Pérez Duporté. El creador y su obra.

Unido a sus pinturas estuvo Duporté el martes 26 de octubre en la galería Carmen Montilla, a un costado del convento San Francisco de Asís. Así quedo inaugurada la exposición “Alas por el Talón”, homenaje a la Prima Ballerina Assoluta, otra que también quedo unida a la historia del Ballet.

La fragilidad de las flores que aparecen en la exposición, la feminidad de sus orquídeas, cada pieza hace que su creador supere la insoportable soledad del ser. Por momentos los ojos confunden el cerebro y a este que escribe le pareció ver a  Alberto Durero, el artista más famoso del renacimiento alemán. Dentro de la obra de este germano lo que más impresiona son sus grabados o pequeños bocetos botánicos que su mujer solía vender por las calles de la ciudad. Después de recordar algunos ejemplares de aquellas pequeñeces de la ingeniosidad, comparé inocentemente al amigo pintor de Guantánamo.

Dicen que es malo comparar, pero como todavía el mito de la originalidad de la Monalisa existe, hoy me atrevo a comparar al genio alemán con el genio de las orquídeas. Duporté es hoy un artífice de la pintura botánica artística en Cuba. Su obra trascenderá en esta época de cambios climáticos. Cuando los habitantes del futuro sepan que existieron creaciones perfectas en la naturaleza y sientan la necesidad de observarlas para recordar como era nuestro mundo lleno de flores, acudirán a la obra de El Maestro, como cariñosamente le llamamos los que lo conocemos.

Un periodista en una ocasión escribió que la belleza se escondía entre una orquídea y el agua que cae en la cascada. Es más que eso la belleza y difícilmente se puede pintar. La belleza esta en cada pétalo de esas orquídeas. Una orquídea es muestra de perfección y la perfección es bella.

Duporté es un hombre lleno de ideas. Nunca se detiene siempre está tramando algo. Busca el secreto de la transparencia. Se entrega a la obra y nunca la da por terminada, aunque ya esté detrás de un cristal, resguardada por marcos de maderas preciosas y hasta con su dibujada firma, él siempre cree que faltó algo.

Otro maestro, José Martí, fue el autor intelectual de esta serie, cuando en uno de sus escritos comentó que estas flores son pantuflas aladas. Esa tarde fue inolvidable, se unieron la belleza del ballet, la poesía de Martí y la perfección de las flores. esta exposición habitará la casa Carmen Montilla durante todo el mes de noviembre.

La obra del preceptor Jorge Duporté está llena de lucidez y tiene un solo objetivo: atrapar y expresar la belleza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s