Tradición y futuro

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artemisa

Iglesia Católica de Artemisa

¿Quién no se encariña con la ciudad y la provincia de Artemisa? La gente de aquí es peculiar. Ningún cubano es exactamente igual a otro, y aquí esto se percibe enseguida. Así, tampoco ninguna generación es igual a otra. Artemisa es una de esas contrapuestas “tierras de fuego” en que hay hombres pintados con tierra roja y otros adornados con sudor y perfume. Es una ciudad forjada por agricultores. Aunque últimamente ya no abunden los hombres fuertes y recios que ese tipo de trabajos necesita.

Si fuera fotógrafo, en mis retratos se percibieran muchos rostros alegres, pero tensos; manos arrugadas y callosas o manos jóvenes y limpias; camisas verde olivo rotas o camisetas de algodón rosadas; pantalones arrugados y “botas de goma” enfangadas o pantalones recortados y desflecados y bruñidas “botas de goma”; o en alguna contrastaría el sudor de no hacer nada parado en una esquina con el sudor de aquel que diariamente visita el surco. En esta provincia existe una contraposición de épocas y de oficios que confluyen en la enjundia de la vida pueblerina.

Jóvenes cubanos en el campo

Jóvenes cubanos en el campo

Estamos llenos de historia, si estamos de acuerdo con Kaplan en que “la historia la hacen los caracteres de los grandes personajes… está conducida, no por las personas más inteligentes sino por las más comprometidas, y las más comprometidas no son a menudo del todo racionales. Su falta de racionalidad la compensan, sin embargo, con la pasión”. La misma pasión que mató a Ciro Redondo el 29 de noviembre de 1957 en Mar Verde, la misma que trajo a Pablo Neruda hasta el Motel Campoamor, la misma que hizo de Silvio el trovador que hoy es, la misma que lleva a los campesinos al surco cada madrugada y la misma que gobierna el sentido de estas palabras.

En las tierras occidentales de Cuba las guerras no hicieron estrago como en el Oriente. Los artemiseños le rinden homenaje a Maceo en San Pedro, al Che en El Taburete o a los mártires del Moncada en el Mausoleo. Se le rinde homenaje a la memoria de quienes sacrificaron su vida para hacer posible la felicidad que hoy se disfruta. En esta provincia hay pueblos tan jóvenes que no tienen monumentos a sus héroes.

Sin ínfulas de precursor quisiera que los artemiseños se miraran en esta foto de ciudad, y miren a los alrededores, a su espalda, a su pasado, miren su hogar, ese que han creado para convivir en familia. Pregúntense: ¿A dónde han ido a parar las tradiciones? ¿Qué futuro nos espera? No puedo generalizar una respuesta, pero en muchos jóvenes subsiste la tradición que se mantiene firme como alternativa de vida. En otros, no sé.

día húmedo en Artemisa

Foto Tomada de Juventud Rebelde

Terminal de Ómnibus en Artemisa

Terminal de Ómnibus en Artemisa

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3 comentarios en “Tradición y futuro

  1. Maiker

    Como un Artemiseño más orgulloso de nuestro municipio te doy las gracias por escribir este artículo. Sigue conquistando a tus lectores con la destreza de tus manos y la habilidad de tus palabras.

    Me gusta

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