La prensa del… martes

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periódico dobladoHoy existen algunos millonarios que han comprado los periódicos solo para influir en la política del y a través de ella en la del gobierno municipal o el gobierno nacional. Eso ha generado cambios en las sociedades. El caso cubano ni se le acerca, pero tomemos solo la parte de la motivación. Los nuevos dueños quieren cambiar políticas. Nosotros tenemos ya el instrumento, no tenemos que cambiar ninguna política, solo tenemos que hacer periodismo, justo como pidió Alfredo Guevara. Sin embargo, nos restringimos y a veces la verdad llega disfrazada por el tiempo. Escogemos las buenas épocas del año para escribir sobre algo, pero no nos damos cuenta que hay malos momentos también para ese algo, y ¿quién lo nota? Cada medio cubano responde a una organización política específica, no a una institución y menos a un dirigente o administrativo. Cada medio tiene su propio interés político, no tiene que deberle favores a nadie.

Si Trabajadores es de la CTC, tiene el derecho de exigirle a la administración. Trabajadores es el medio de los obreros. Es el Pravda cubano de estos tiempos. Un medio sindicalista, cetecista, creado para los trabajadores cubanos. ¿Dónde está el análisis por capítulo del nuevo Código del Trabajo? ¿Dónde está la denuncia al robo de cerebros que como política migratoria se planteó el gobierno de Estados Unidos luego de la apertura que realizó el gobierno cubano respecto a los viajes al exterior del país? Este es el periódico que debería preguntarse lo que tantas veces se preguntó Lenin: ¿Qué hacer? De trabajadores me quedo con su página digital y con sus editores web.

Si Granma es del Partido, tiene el deber de velar por lo mal hecho, por la creación de valores, por analizar el tránsito que ha decidido tomar el país; tiene el deber de analizar cada oración dicha por Raúl Castro en sus intervenciones ya sea en la Asamblea, en los funerales a Nelson Mandela o en un discurso en la plaza. Granma posee un equipo joven que quizás lo que a Juventud Rebelde le falta. Este medio, que es el más político de todos debe plantearse un serio trabajo dirigido a refutar –o ignorar- la propaganda enemiga, después de analizarla. No debemos temer al discurso vacío de aquellos que se hace llamar opositores. Los periodistas cubanos estamos formados para defender una ideología, porque no defenderla en el medio impreso igual a como hacemos en las redes sociales. ¿Por qué no leo nada con respecto al saludo entre nuestro presidente Raúl Castro y el presidente de Estados Unidos Barack Obama? Una imagen viral que inundó todos los medios de prensa en el mundo. ¿Dónde está el análisis periodístico de pasado presente y futuro que amerita ese hecho y que no quedará recogido en la memoria documental de la nación?

Si Juventud Rebelde es de la juventud, entonces porque cada uno de sus artículos no están enfocados a ese sector, una página variada para la recreación no es suficiente para formar ideología en los jóvenes; Juventud Rebelde pudiera aprovechar su papel y llegar a su público meta, sin embargo ese no parece ser su objetivo; cada análisis internacional que allí leo parece más escrito para Granma que para el medio de la juventud. La Cobertura ampliada que se le hizo al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes no era llamativa, y pecaba en la repetición de consignas y lugares comunes. Pienso que la página de sexualidad y la de nuevas tecnologías son las que más deben leerse. Una información como lo es el llamado al servicio militar activo no debe estar en la página ocho de ese diario; ¿por qué Granma la tenía en la página dos? Parece que a Granma le interesan más los jóvenes que los cuadros del Partido. ¿Será culpable el cambio de dirección? ¿Será culpable el departamento de diseño? Y dónde está la explicación de ¿por qué Álvaro Torres tuvo que cantar con un bochornoso audio en el Teatro Lázaro Peña mientras en el Karl Marx cantaba “los ángeles de la habana”? –la habana que utilizo en minúsculas porque no creo que esos afeminados músicos tengan juntos el timbre musical del salvadoreño, ni la armoniosa calidad musical de su banda formada casi en su totalidad por cubanos, ni las románticas letras de esas baladas que me aburrieron en mi adolescencia- Álvaro Torres es más habanero que esos ángeles amarillos hijos de la realidad cubana actual. Me gustan los trabajos sobre la educación que este diario prepara, pienso que solo a ellos les toca ese sector. Además de que a Trabajadores les toque hablar sobre la remuneración, el incentivo laboral y la calidad de la docencia que se imparte en la escuela cubana actual. De Juventud Rebelde me quedaré con la edición del domingo y las páginas culturales, de Sexualidad y de Nuevas Tecnologías, y con algunos de sus comentaristas.

Ahora veo el mío, el artemiseño y me enamoro cada día más de su diseño y me alegra que desde temprano dediquemos páginas enteras a la Educación en Cuba. Estoy desesperado porque soy Editor Web de una página que aún no está lista debido a problemas de compatibilidad. Veo sus grandes imágenes, su atrevido diseño y los tres reportajes de esta semana y me alegra que asumamos nuestro papel de semanario. Releo una crónica sobre los sucesos relacionados con los estudiantes norteamericanos que nos visitaron, una mancheta que utilizamos para dar una información de último minuto, y después dicen que en los semanarios la inmediatez no puede existir. Cada semana expectante añoro esa sección Detrás del home en la que un avezado periodista ariguanabense pronostica los resultados de los cazadores. Qué alegría es tener un semanario para el periodismo hiperlocal.

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