La fantasía Crítica de “el Taco” (Primera Parte)

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La clave es el portón verde. Era todo lo que sabía del lugar en donde me iba a presentar. Al doblar la esquina, al fondo del cine municipal de Güira de Melena, uno se evapora. Sacudí el polvo de los zapatos mientras esperaba en la puerta. La noche anterior hable por teléfono con Juan Carlos Muñoz Alfonso y me había advertido que si llamaba por el frente de la casa nadie notaria mi presencia. Por seguir sus instrucciones, ese día logré que conversáramos. Detrás del portón un pasillo, y luego de un patio interior crucé la puerta de la sala de estar donde lo esperaría. Continuar leyendo

La Feria, los libros… su mirada

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Comenzó la Feria del Libro en Artemisa el pasado martes 7 de abril a las seis de la tarde. Terminó el domingo 12 bajo un intenso sol y con calurosas sorpresas. Como siempre, los libros fueron resguardados en el salón del Coppelia de la capital provincial. La calle República fue interrumpida con una pantalla gigante y varios timbiriches con venta de libros y de refrescos o algunos engrasados y calientes comestibles. Esta feria fue poco refrescante, aunque para mí fue reconfortante y en algunas ocasiones complaciente. Empecé como si esto fuera una noticia pues pretendo contar el cronograma de mi participación en ese evento regional. Continuar leyendo

Las Terrazas a través del lente de Humberto Lister(Fotogalería)

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Lázaro, reparador de fosforeras

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fosforera bicA los veinte años tuvo su primer hijo. Se separó de sus dos hermanos para ir a vivir con la madre de su progenitor. Su suegro le enseñó a rellenar fosforeras, y la vida a pasar trabajos y a superarse ante las dificultades. Tres años después todavía estaba sentado en el pupitre detrás de la mesita que ubicaba todas las mañanas en la acera más céntrica de la ciudad. Casi todos los fumadores lo conocían. Entonces llegó el segundo hijo. Después vino la separación y en el camino de vuelta a casa tuvo una recaída. Fue al policlínico y allí lo atendió una rubia tan alta como él. Esa noche no durmió pensándola. Al otro día compró una flor y volvió a la consulta. Ubicó el pupitre en el lugar acostumbrado. Tenía 27 años cuando la rubia dio a luz al tercero de sus hijos. Dos años después nació una rubiecita que se convertiría en el motivo de su vida, sería el mejor de reparador y rellenador de fosforeras. Comenzó a levantarse más temprano, a las 6 de la mañana ya estaba en su mesa de trabajo que escondía en un portal cuando llovía. Su mujer partió para Venezuela por cinco años, entonces tuvo que arreglárselas para ser padre y madre a la vez. La niña tenía 10 años. Abandonó el pupitre. Se encaramó en un taburete un poco más rudo. Adelgazó y sus huesos endurecieron. El tiempo es lento si esta uno vivo y esperando. Seis años más y descubrió que era feliz. Se sentía viejo, dejó de fumar y de tomar ron. Ahora solo cervezas. Comenzó a vivir en una segunda planta en una casa de tres cuartos, es fanático al Barça y de los Cazadores de Artemisa. Saluda a todos los vecinos y habla de cualquier cosa. Vive tranquilo. Es cederista destacado. Tiene una perra salchicha de la que está enamorado. Todas las tardes toma fresco sentado en un sillón en el portal junto a su mujer.
He aquí la historia casi completa de mi vecino Lázaro.

Mi propia letra escarlata

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Feliz 14 de febrero

La letra escarlataHoras antes de que el día 14 apareciera en el calendario de mi reloj, terminé de leer La letra escarlata, del imprescindible Nathaniel Hawthorne. Cuando hablo de esta novela los que me escuchan recuerdan la versión fílmica. Para mí esta novela fue más que un descubrimiento, fue el bálsamo que calmo la espera.

En esta ocasión también buscaba algo, como cuando encontré aquel libro Invierno Mediterráneo por aquellos días en que la M empezó a meterse en mi cabeza como letra y personaje, y en mi vida como mujer y amor. En la novela del norteamericano Hawthorne quise encontrar una justificación, pero ni siquiera Nathaniel, con el extenso prólogo autobiográfico, ni con la conclusión de la obra pudo responder a mis preguntas.

Los prejuicios de una época oscura no permiten que el amor entre dos seres humanos se concrete. ¿Otra lectura de amores imposibles? No, la mejor lectura sobre amores imposibles. La fatalidad de Ester Pryne y de Arturo Dimmesdale se convierte en una maravillosa Perla, en la que durante siete años se esconderá el secreto de una transgresión.

Lord Byron decía que la venganza es dulce, sobre todo para las mujeres. Ester no se pudo vengar de la vergüenza pública a la que estuvo sometida en el poblado de Nueva Inglaterra, pero supo vivir con honor, sin desfallecer porque Arturo solo toco su cuerpo una noche, en ese instante se convirtió en el amor de su vida.

Ester, una de esas mujeres bellas, que aunque quieran no pueden ser mejor porque la perfección no existe, protagoniza una batalla de siete largos años, aceptando bochornosas acusaciones de brujería que la asociaban con el hombre negro, del cual decían se paseaba por el bosque con un libro bajo el brazo comprando almas para el señor oscuro.

Ester tenía un pasado interesante; Arturo pudo ser un gran escritor. Ester fue obligada a llevar una letra A escarlata en el medio del pecho como señal de advertencia; Arturo se flagelaba llevándose la mano al corazón para esconder la cicatriz de su gran amor.

El hombre encuentra el amor una sola vez en la vida, las mujeres hacen del amor su historia de vida. Arturo transgredió el celibato legislado por Dios con el fin de escuchar la música sobre la verdad desconocida. Ester amó a un hombre rico, pero Arturo le dio a Perla, único sentido para su vida.

La manera en que el pueblo de Nueva Inglaterra trató a Ester, juzgándola por un comportamiento que hoy parece natural, es la mejor demostración del carácter de los habitantes de ese efímero puerto. De acuerdo con Evelyn Cunningham: “las mujeres suponen el único colectivo oprimido de nuestra sociedad que convive en asociación íntima con sus propios opresores”. Y en esa convivencia se mantuvo Ester durante siete años protegiendo el nombre del otro pecador.

Es el adulterio un tipo de amor clásico de todos los tiempos, un amor verdadero que solo podrá ser descubierto cuando dos cómplices dan y reciben mutuamente contribuyendo al suicidio del alma con las heridas que provoca el cuchillo de la afrodisíaca belleza.

Ester ganó una fama inmerecida, como si el ojo de Dios siempre la viera. Obtuvo una popularidad problemática, ganada por unos trompeteros ángeles que no paraban de señalarla. Su belleza fue reducida a una letra A color escarlata, su cabellera se escondió en una gorra y nunca más se volvió a ver su piel sino en sus manos y en su cara. Su Perla en cambio “era tan pura y bella como un lirio que hubiese florecido en el Paraíso”.

Por su parte Arturo de tanta infelicidad acumulada comienza a odiar, a despreciar. La malignidad aparece en su corazón provocando en su intelecto unos monólogos de espasmo con los que se provocaba el deseo gratuito de ser perverso, de ridiculizar todo lo bueno y santo. Se declaró enemigo del Rogelio, antiguo esposo de Ester. Y como continuación de las tentaciones se dotó de un conocimiento oculto, amargo y homicida que lo obliga a suspirar por última vez frente a todos los habitantes de Nueva Inglaterra, acostado en el tablado donde se juzgó a Ester, quien lo retuvo en sus brazos cuando la luz se encendió al final del camino.

Esta obra recrea el ambiente más o menos puritano de aquellos primeros años del siglo XIX. Algunos críticos la ubican dentro del llamado Romanticismo oscuro, movimiento en el que el más alto pedestal es ocupado por Edgar Allan Poe.

Después de la lectura de esta novela quisiera agregar como me siento en este 14 de febrero: Y ahora así ando, soltero y creyendo que sé mucho de mujeres porque no me he casado. Nutro la belleza de la cara de M cuando me contamino con estas lecturas. Yo sé que no soy su único problema, pero mientras ella llora yo la recuerdo, haciendo de ese tipo de pensamientos una función intelectual que me conduce a una dificultad.

Educar en la vida y por la vida

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Pizarra verde de escuela escrita por una tiza blancaSoy alumno de la tiza blanca y el borrador; un cinéfilo enamorado de la gran pantalla verde que es la pizarra de bagazo endurecido; atento observador del maestro guía que provoca con sus intervenciones a seguir investigando más allá del timbre de las 4 y 20.

En estos momentos el Sistema Educativo cubano no está siendo rediseñado, sin embargo es urgente prepararse porque ya estamos en el libertino siglo XXI y los jóvenes estudiantes siguen siendo la mayoría. Con los nuevos tiempos cada alumno está más necesitado de la libre experimentación. Cada vida es individual por eso el método debe ser flexible y no rígido ni dogmático; la educación dogmática no tiene en cuenta la vida y si la memorización. La escuela nueva y progresiva es esencialmente práctica y realista. Continuar leyendo

25 años… no sabe olvidar

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chica-en-el-balcon-mirando-la-luna_thumb[3]Tiene 25 años. Anoche soñó, hoy las furias no la dejan. Es una muchacha común, con recuerdos comunes, con un nombre circunstancial. Sabe de amor pero no de decisiones. Para ella cada historia empieza antes, aunque no lo recuerde.

Era de madrugada. Salió al balcón a fumar. Desnuda. Pezones en atención y clítoris seco. No sabe qué hacer. Tiene la memoria llena y 108 nudos en el cerebro. Recuerda las dos tazas de café en el mostrador de la chocolatera de la calle 50. Aquella tarde llovía y ella salió con él porque en su trabajo no había café. Se mojaron mucho. Ella quería tomar café, o estar sola con él donde no los conocieran. Días antes, debajo de un árbol de mango, él le dijo: “Tú y yo podemos ser felices toda la vida”. En su mente ella le respondió: “Desaparece por mil años para que pueda olvidarte, pero no te alejes nunca de mi lado”. Continuar leyendo