Los pregones de un día en calle 11

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¡Panadeeeeroooo! ¡El pan y la mantequillaaaa! ¡Panadeeeeroooo!

Después de escuchar ese grito ahogado me levanto todos los días del mundo mundial a las seis en punto de la mañana o de la madrugada. A las seis de la mañana puede ser de la madrugada todavía para los remolones y para otros muchos también. Pero ese no es mi despertador. Mi despertador son los trabajadores de la galletería La Kary que desde las cinco de la mañana arman su sube y baja por las dos mejores cuadras de la calle 11 buscando café y encendiendo cigarros con las mismas manos con las que después van a cargar sacos de harina, amasar la masa, seleccionar las galletas que no estén quemadas y llenar los paquetes de 25.00 CUP que venden en los mercados ideales. Antes esos paquetes eran de dos tipos, uno de 10.00 CUP y otro de 20.00 CUP, y tenían un diseño exterior muy llamativo con el trigo amarillo de fondo y el nombre de la fábrica en rojo. Antes las galletas eran más crujientes. El perfecto cereal del desayuno. Mejor que los Captain Crunch multicolores que veíamos en los anuncios publicitarios de los Sábado Gigante del chileno millonario que pasaban por todos los VHS del barrio.   Continuar leyendo

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El neolenguaje político y las palabras naturales

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Los periodistas y políticos de la modernidad se expresan con la lengua correcta, abandonando las palabras indígenas y criollas, aquellas que ayudaron a la formación de la Nación, las palabras de aquellos que fueron opositores en su momento de cualquiera sea el régimen existente, las palabras de los seres humanos, hoy son acalladas por las palabras ambiguas y políticamente correctas de aquellos que tienen el poder, palabras modernizadas de aquellos que se creen élite política, las palabras de moda que ha impuesto el desarrollo, la modernidad, la economía, las palabras convenientes que utilizan aquellos portadores de una verdad, que quizás no es la misma verdad que yo profeso. Continuar leyendo

Irma, Artemisa y yo: “Donde hay hombre no hay fantasma”

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Aquel viernes 8 de septiembre se nos fue la corriente por primera vez. Así comenzó la incertidumbre, la preparación y la espera en La Cuchilla, el barrio donde vivo en el reparto Toledo de Artemisa.

Empezaron con el quita y pon de corriente como a las 10:00 p.m. ¡Qué clase de calor! Llegó como a las 12:30 p.m. Por suerte Humberto anunció a esa hora que iban a repetir el parte de Rubiera. Me puse nervioso por primera vez en la vida ante tal tipo de fenómeno hidrometeorológico, como se les conoce ahora a los huracanes en el argot periodístico. Felo, el vecino del frente, despierto a esa hora me sacó conversación.

– Hay quien se queda como tú, despierto la noche entera. Cualquier cosa cruza para acá.

– Tranquilo Felo. Vamos a ver como se encamina esto.

Como dije, 8 de septiembre. Ese día yo debía ir a casa de Mayi (Omaira Scott Alfaro) en Carambola, al norte de Candelaria, a celebrar el día de la Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, alma y luz de la religión cubana. Apenas un par de semanas atrás estuve allí a visitar a Los Taita, a tomar Ponche Mambí con jengibre, miel de abeja y aguardiente y a comer ajiaco con maíz. Le prometí que este año no me perdía esa celebración en su casa, y ella displicente y dispuesta como siempre no dejó de repetir que en su bohío siempre tengo las puertas abiertas. Dicen que ese día hasta tuvieron que cancelar la peregrinación en su santuario de El Cobre en Santiago de Cuba. Bueno, el 17 de diciembre será, aunque en Cubadebate dijeron que ni San Lázaro pudo con Irma. Continuar leyendo

El extremismo

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En tiempos donde hace falta la creación de consensos, la participación ciudadana y una unidad sólida en medio de la diversidad de opiniones, las posturas extremistas son quizás uno de los peores males que debemos evitar.

Las personas extremistas son aquellas a quienes les resulta más fácil sospechar que confiar, por causas injustificadas, e incluso sin ningún motivo. Muchas veces atribuyen a quienes son blanco de sus posturas insidiosas sus propias debilidades, dudas y vacilaciones, porque en el fondo lo que reflejan esas visiones en blanco y negro de la vida es, en la inmensa mayoría de los casos, poca calidad humana.

No hay nada menos constructivo, e incluso menos revolucionario que el extremismo en cualquiera de sus variantes. No pocas veces esta tendencia suele disfrazar sus propósitos malsanos en una supuesta exigencia que no es tal.

Porque quien exige con decencia suele hacerlo desde el ejemplo personal, y siempre trata de analizar todos los puntos de vista e incluso las posibles causas de cualquier error humano, cuando este de verdad ocurre.

Adoptar posiciones extremistas en cualquier campo de la cotidianidad provoca en muchas ocasiones graves y duraderos perjuicios, tanto para la persona que las asume como para quienes las sufren, pero sobre todo para estas últimas.

Le pasa a quien es intransigente e inflexible al resolver un conflicto en el seno de una familia, o en un colectivo laboral, o en cualquier esfera de la vida social, porque eso menoscaba su prestigio y autoridad, y la consideración de las demás personas.

Por supuesto, afecta más a quienes son víctimas del tal individuo extremista, sobre todo si este ostenta alguna jerarquía, ascendencia o poder formal que hace difícil desenmascararle o, sencillamente, contrarrestar con efectividad los efectos de sus acciones injustas y prejuiciadas.

Dice el viejo refrán que detrás de una persona extremista, casi siempre hay una oportunista, y eso también es cierto. Pero en lo que emerge —si es que alguna vez sucede— la falsedad de esas dobleces éticas y morales, a veces difíciles de reconocer, resulta muy grande el riesgo de que el extremismo perjudique y hasta destruya la existencia ajena.

Por lo general, el extremismo no es un mal que podamos enfrentar y desenmascarar con acciones individuales o en enfrentamientos bilaterales. El antídoto contra este flagelo es la inteligencia, el análisis y la acción colectiva. La utilización de los mecanismos y espacios de participación para poner en evidencia cualquier indicio de que estamos frente a un exceso, de uno o más sujetos. La solidaridad y el compañerismo ante las intrigas y los alardes de infalibilidad de cualquier extremista.

Pero no por difícil, es imposible detectar y ponerle freno al extremismo. Es además una cuestión elemental de justicia, esa que queremos nos caracterice como sociedad. No dudemos un segundo en oponernos a extremos y extremistas, en cualquier contexto donde este fenómeno aparezca. Nos puede ir la vida y el futuro en ello. La exigencia y el cumplimiento del deber, tan necesarios, poco o nada tienen que ver con el extremismo.

¿Izquierda Vs. Derecha? (continuará…)

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En el gabinete de gobierno del presidente de Argentina Mauricio Macri, el ministro de cultura ha declarado que la cultura no es para los pobres. Éste gobierno llega el 10 de diciembre a un año en el poder. Es notable como han asumido ciertas políticas neoliberales que afectan y destruyen a la tradición y a la identidad argentina. Los movimientos sociales se levantan cada mañana protestando. Los sindicalistas están reclamando la unidad entre todos los sectores sociales para enfrentarse a la autoridad castigadora de Macri y su camarilla. Los derechos que exigen en ese país los ciudadanos son la cultura, la educación y la salud. Derechos universales en los que Argentina siempre ha destacado. Ahora pocos son los ciudadanos que con sus salarios pueden disfrutar de puestas en escena o bailes o conciertos. Argentina, quizás el país que más figuras intelectuales universales ha regalado a la literatura, al arte, a la cultura en general.

Así actúan los gobiernos neoliberales, capitalistas, neocoloniales y dependientes. Serviles del capital extranjero. Prometen cambios que nunca sucederán. Regalan sus recursos a bajos precios a las empresas foráneas. Prometen, incumplen, vuelven a prometer, justifican y el pueblo sigue sufriendo que los cambios se queden en promesas. Los dirigentes de la derecha no tienen virtudes morales, ni cualidades ejemplarizantes. Más bien, dan pena. Se avergüenza el ciudadano común del gobernante que tiene. Pero no se inmoviliza, reclama, exige y mira a otra parte. Entonces aparecen en el horizonte político los movimientos de izquierda que entienden el cambio como un proceso, que revolucionan los discursos, que explican lo que sucede en la economía, que entienden la solución política, y que proponen la salida para la crisis. Además de que, históricamente, los líderes de izquierda están más comprometidos con la cultura, la Nación, las tradiciones. Son más preocupados por la situación del arte y la cultura, quizás por conocerlas bien es que pueden regularlas mejor. No hay un líder de izquierda que no escriba, que no conozca a un escritor, que no quiera conservar el patrimonio artístico de su país, que no visite los monumentos y los sitios históricos para nutrirse de ellos como si de ese acto dependiera su devenir político.

Hay mucho que aprender de los que se fueron, y de los que todavía aparecen con pinzas. Hay mucho que aprender de líderes como Fidel, que no cantaba pero escribía; de Chávez, que no escribía pero cantaba. En Cuba queremos ser Fidelistas, pero muchos no entienden el concepto, ni interpretan sus ideas, ni actúan como lo hiciera él. Hoy, muchos dicen ser fidelistas y no son más que lectores que repiten frases, regañan, sancionan, incumplen, vuelven a sancionar, repiten la dosis y así se convierten en engordadas figuras públicas, las llamadas vacas sagradas de décadas anteriores, yo pudiera añadir, doradas también. Porque tanto brillo tiene el carro de un negociante, un revendedor, un banquero ilegal, un maseta, como el carro de un dirigente ocupante de cargo público.

Hace poco Joseph Stiglizt, exdirector del banco mundial, Premio Nobel de Economía en 2001, dijo en el Aula Magna de la Universidad de La Habana que la mejor y mayor riqueza de los países es su capital humano. Nuestro capital humano para que sea la mejor de nuestras riquezas y nuestro más valeroso recurso, tiene que ser más consciente, más inteligente, más capaz, más actuante en su quehacer, menos acomodado y más humilde, mejor pensador y analista de lo que dice, además debe saber escuchar bien, ser más útil para la producción y para su sector social, más lector y usuario de libros o televisoras, incluso de internet, más participativo y de valedera opinión, y que entienda que la prohibición es una debilidad.

Complejo Las Terrazas listo para el verano 2017

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El Complejo Las Terrazas se encuentra listo para recibir el verano 2017 con variadas ofertas para la familia cubana en todas sus instalaciones turísticas.

Se han garantizadodiversos recorridos,exquisitas propuestas gastronómicas yhospedajes de diferente tipo,refirió, Niurka Barrios Corvo, directora comercial de esa entidad turística.

El primer Ecomuseo de Cuba, de más de mil habitantes y cinco mil hectáreas de extensión, ofrece un paisaje natural de bosques siempreverdes que está listo para ser descubierto a través de más de diez senderos interpretativos, dijo. Continuar leyendo

Jornada por la Numismática en Artemisa

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Los miembros de la Asociación de Numismáticos de Cuba (ANC) en Artemisa, realizan una jornada con el objetivo de incentivar el estudio de monedas y billetes y el coleccionismo en general.

El interés principal de la iniciativa es no desvincular a los niños y jóvenes de las prácticas escolares durante la etapa veraniega, refirió para esta información Alberto de la Paz López Mesa, presidente de la ANC en Artemisa. Continuar leyendo