Apuntes: Cuatro estaciones de La Habana (To be continued…)

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perugorria-jorge-cine-cuatro-estaciones-la-habanaEn los momentos en que celebra a La Habana, vuela el dron por la calzada de 10 de octubre, la que me gusta llamar la calzada de las columnas, como la continuación más serpenteante de toda la calzada de Infanta. Allá abajo, por esas estrechas calles donde las máquinas transitan por arriba de la raya amarilla, cercano a La Víbora, por La Palma, o más para el corazón habanero de Centro Habana, están los barrios que divierten a los escritores, esos que utilizó Eliseo Diego, Cintio Vitier, el rey Alejo, o los barbudos Daniel Chavarría y Leonardo Padura. Calles repletas de columnas, portales negros de hollín, vigas explotadas por el óxido, gente que hace mímica con las manos, pasillos hacia solares como barrios independientes, ese es el ecosistema donde los escritores ponen personajes como los cuatro jinetes, o Mario Conde. Tipos que a veces son demasiado hombres que se suicidan por mariconería, o buenos padres de familia, hijos agradecidos, o vagos peleadores que en la luchita encontraron un motivo y también la desgracia. Otros, los secundarios, gente común que pasan toda su vida en silencio sin los 15 minutos de fama a los que supuestamente estamos destinados. En fin, personajes que encarna las historias escuálidas y conmovedoras que se repiten en la ciudad maravilla.

Cuatro estaciones de La Habana es esa serie de ficción que queremos que sea Tras la Huella, o Unidad Nacional Operativa. Pero, en las tres el problema siempre es el mismo: el héroe. El talón de Aquiles, se repite con el ICRT, el ICAIC, o NETFLIX. No hay un principal al que quieras imitar, no hay un antihéroe que te descojone de la risa con sus ironías, no hay un timbalú que ripee el guion como le dé la gana y haga suyo el personaje. Perugurría con unas paradas a lo Brad Pitt no logró adueñarse de “el Conde” de las Cuatro estaciones como uno espera. Mi novia defiende la idea que el tipo para ese personaje era Luis Alberto García, que desgraciadamente hace del flaco, un personaje que en los libros tiene vida propia, y en la serie no es más que un paño de lágrimas.

El policía a lo CSI que uno espera se parece bastante a lo que fue Carlos Enrique Almirante en la serie. Perugurría quedó demasiado Marlowe y cansado. Sigue siendo el sobre explotado y sobrevalorado actor que todo lo gana para perderlo en el camino. Carlitos en su papel de un Manuel Palacios barbudo no concuerda con la moda policial de afeitado y sin patillas, pero tiene la fuerza y la voluntad de la juventud que rellena un poco el gran vacío que deja el dúo. Cuida al Conde precipitadas persecuciones, y hasta se enreda en un sótano con Maikel Yunior (Leo), un fornido narcotraficante que mayorearía al Conde cincuentón sin sobresfuerzos.

Mario Conde, con sus botas de cuero, pantalones de corte recto y camisas remangadas a tres cuartos con descuido representa un sex symbol criollo, solterón, fumador y tomador de sospechosos alcoholes que no hacen espuma. Afiliado de una cofradía de amigos de la generación perdida a la que Perogurría acude como acicate para su carrera actoral. Este Mario Conde se parece cantidad a una pila de cincuentones que conozco, aunque los que frecuento si están casados, o al menos tienen hijos para donar a la tan opacada, desde arriba, lucha generacional.  Todavía me pregunto, ¿por qué Padura creo un Conde tan solitario cuando él mismo lleva un montón de años con la misma mujer? ¿No ha dicho él mismo que el Conde es su Alter ego?

Me molesta de este Conde televisivo sus resentimientos políticos y la vuelta repetida al tema de la generación perdida, algo que convierte en su manido discurso en las disquisiciones políticas semi-filosofales en las que se acababa el ron se dispersaba el grupo y alguna patadita de niño malcriado se soltaba para recordar que en ese momento debía parecer molesto, que el tipo era policía con ganas de ser escritor, no un escritor que ayudaba a la policía. Tenía que ser primero escuálido, después conmovedor. No reírse ante la cámara y repetir consignas de protestón, niño malcriado y bocón. Sí, el Conde de esta serie me pareció infantil.

Presumo que la serie está ambientada en los años ochenta cubanos, antes de la caída en picada de la economía cubana. Si no es así, entonces cómo se explica tanta comida en la mesa de la madre del flaco. La imaginación no puede ser tan poderosa. El Conde literario es más alcohólico, en él todo justificaba un buen trago, casi siempre con el flaco. También presumo ese contexto por el radio que se repite, por las chapas de los automóviles, las balizas de luces en los Lada y lo más determinante, el uniforme policial. Conozco muy bien ese uniforme porque es el mismo que se usaba en la serie Su propia guerra, donde Alberto Camilo Pujol Acosta interpretó quien hubiera sido el Conde que yo esperaba, el Tavo, salvando las distancias entre el investigador y el oficial operativo. Además, mi padre utilizó ese uniforme cuando fue capitán de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el conocido ejército cubano que fuera temido en toda África y respetado en el Medio Oriente. En las charreteras, tienen el mismo escudo entre las ramas de olivo y laurel, las estrellas y la línea roja tejida en el centro que determina los cargos de los oficiales.

 

Cogito ergo sum… o como Descartes aprecia la geometría en una obra de arte

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Callejón de los perros

Cogito ergo sum… o como Descartes aprecia la geometría en una obra de arte

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POR Denys San Jorge

¿A dónde nos lleva el arte? Quizás se preguntan muchos y el quinto Salón de Artes Visuales de la UNEAC en Artemisa “Creo, luego existo”; ha aglutinado una vez más a un grupo de creadores de la provincia, resultando premiada en esta edición Dania Fleites con su obra Frágiles dominios y con mención a Jorge Lucas Pereda.

Participan en este evento 18 artistas, entre ellos Gerlys Álvarez Chacón, Juan Carlos Muñoz Alfonso, Arletis Casasnovas, Osvaldo Froilán Miranda, Orestes Espinosa, José Ramón Rodríguez, Jesús Gastell Soto, Denys San Jorge y Ezequiel Sánchez Silva, entre otros… que proponen su identidad existencial, como uno de los propósitos conceptuales, a donde enfoca este proyecto curatorial, que busca algo concreto y justificado en lo cual se base la razón.

Inaugurado en el Centro Provincial de Artes…

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Bauta Long Playing

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Callejón de los perros

Bauta Long Playing

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POR Denys San Jorge

“Bauta Long Playing”,nueva serie en que trabajo con antiguas fotografías de Bauta sobre aquellos viejos llamados discos de pasta o LPs.

Donde se unen memoria visual y quizás el eco ausente, de disímiles de sonidos fascinantes que un día hicieron historia, sobre quizás un viejo disco de la RCA Victor en que un día sonó Katyna Ranieri con “Im in the moodforamore”; o el propio Michael Todds, interpretando la banda sonora de “Around the world in eighty Days”, con la música de Victor Young de 1956.

“Bauta Long Playing”, experimenta entre la imagen y su círculo sonoro, refuncionalizando el objeto en sí, donde el concepto de “grabar” está en juego, formando collages, incidiendo directamente sobre el disco e imprimiendo serigrafías a partir de imágenes locales sobre viejas sonoridades deJazz del propio Woody Herman cuando interpretó el clásico

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Fidel: cadavre exquis

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Por Manuel Alejandro Hernández Barrios (manu.hdez32@gmail.com)

Hay cosas con sentido de diversas tonalidades que pueden resultar fugaces, instantáneas; predecibles, exquisitas. Hay cosas sin sentido, como un cadáver, como la muerte; impredecibles, sin sabor.

La peña Mi cadáver exquisito a la que convida todos los terceros viernes de cada mes la escritora Olga Montes en la Galería de Arte Angerona, es un espacio para pulir cicatrices intelectuales, cruzar las fronteras del miedo escénico, o perfilar sentimientos en la piel ajena. Conocer el objetivo de vida de otras personas puede resultar una valiosa guía. La satisfacción y la felicidad que regalen otros pueden ayudarnos a seguir.

Son momentos para escuchar a algún invitado especial, comentar su trayectoria, hurgar en su presente o chismear sobre su futuro. La del pasado viernes 16 tuvo un invitado espiritual, estuvo dedicada al Comandante Fidel. Según su conductora habitual “se leyeron allí varios textos dedicados a él y se confeccionó, como de costumbre, un poema colectivo con todos los participantes”. Continuar leyendo

Turismo Sostenible para el Desarrollo Local

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Por Manuel Alejandro Hernández Barrios (manu.hdez32@gmail.com)

“Ésa es raíz y ésa es la sal de la libertad: el municipio”

José Martí

El turismo, la llamada industria del ocio, crece en todo el mundo. En Cuba estamos en plena temporada alta cuando casi se acaba el año. El venidero 2017 ha sido declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

Según informaciones de agencias, la ONU aprueba tal designación como “reconocimiento a la importancia del turismo internacional y, en particular, debido a su aporte a la economía y al entendimiento de los países. Así, se busca que el turista realice una mejor apreciación de los valores inherentes a las diversas culturas, lo que puede contribuir a la paz mundial”.

Semejante proclama amplía la contribución del sector del turismo a los tres pilares de la sostenibilidad (económico, social y medio ambiental). Continuar leyendo

Carta del Che a Aleida March. #HastaSiempreComandante (+Fotos)

Galería

“Si sientes algún día la violencia impositiva de una mirada, no te vuelvas, no rompas el conjuro, continúa colando mi café y dejáme vivirte para siempre en el perenne instante”.

La Historia de Cuba

Amor: ha llegado el momento de enviarte un adiós que sabe a campo santo (a hojarasca, a algo lejano y en desuso, cuando menos). Quisiera hacerlo con esas cifras que no llegan al margen y suelen llamarse poesía, pero fracasé; tengo tantas cosas íntimas para tu oído que ya la palabra se hace carcelero, cuanto más esos algoritmos esquivos que se solazan en quebrar mi onda. No sirvo para el noble oficio de poeta. No es que no tenga cosas dulces. Si supieras las que hay arremolinadas en mi interior. ¡Pero es tan largo, ensortijado y estrecho el caracol que las contiene, que salen cansadas del viaje, malhumoradas, esquivas, y las más dulces son tan frágiles! Quedan trizadas en el trayecto, vibraciones dispersas, nada más. […] Carezco de conductor, tendría que desintegrarme para decírtelo de una vez. Utilicemos las palabras con un sentido cotidiano y fotografiemos el instante.

Se…

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Tributo a la muerte

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bwPor Manuel Alejandro Hernández Barrios (manu.hdez32@gmail.com)

Cuando Cuba todavía parece estar de luto, en Artemisa una marea de pueblo decidió llenar las calles aledañas al parque Libertad y marchar en comitiva hasta el panteón a los caídos en las luchas internacionalistas en el gris cementerio de la ciudad.

Un pueblo silencioso escuchó la más tarareada canción del momento, Cabalgando con Fidel, del cantautor Raúl Torres interpretada por tres delgadas niñas. Así mismo, casi cabalgando, partieron los revolucionaros artemiseños acompañados por los estudiantes de la enseñanza media, quienes custodiaron la retaguardia de los sobrevivientes combatientes que encabezaron la caminata. El tiempo es ahora quien les hace la guerra a estos hombres que llevan en el pecho tantas medallas. Continuar leyendo