Turismo Sostenible para el Desarrollo Local

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Por Manuel Alejandro Hernández Barrios (manu.hdez32@gmail.com)

“Ésa es raíz y ésa es la sal de la libertad: el municipio”

José Martí

El turismo, la llamada industria del ocio, crece en todo el mundo. En Cuba estamos en plena temporada alta cuando casi se acaba el año. El venidero 2017 ha sido declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

Según informaciones de agencias, la ONU aprueba tal designación como “reconocimiento a la importancia del turismo internacional y, en particular, debido a su aporte a la economía y al entendimiento de los países. Así, se busca que el turista realice una mejor apreciación de los valores inherentes a las diversas culturas, lo que puede contribuir a la paz mundial”.

Semejante proclama amplía la contribución del sector del turismo a los tres pilares de la sostenibilidad (económico, social y medio ambiental). Continuar leyendo

Una comunidad donde prima lo singular

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ARTEMISA.— En un espacio donde confluyen en perfecta armonía la naturaleza y el hombre, crece un proyecto comunitario des­de una experiencia rural de desarrollo sostenible.

El Plan de Desarrollo Integral Sierra del Ro­sario —que tuvo entre sus objetivos reforestar áreas devastadas por la tala indiscriminada y abarcó 5 000 hectáreas en la sierra del mismo nombre— fue la antesala del nacimiento de esta comunidad, conocida como Las Terrazas, haciendo referencia al sistema em­pleado con el referido fin: el terraceo.

VUELTA A LAS RAÍCES

Según Dennelys Fuentes, directora de de-sarrollo comunitario, “este sitio surge con el objetivo de agrupar en un pequeño asentamiento poblacional a campesinos que vivían en la zona en condiciones muy precarias, razón por la cual se les fueron garantizando de forma paulatina, servicios indispensables que ya estaba aportando la Revolución en otros lugares del país, como electricidad, sa­lud, agua potable, educación y otros.

“En principio se hicieron 45 casitas a las que se mudaron algunos campesinos que creyeron en una propuesta que les aseguraba un estilo de vida diferente al acostumbrado, pero les garantizaría una mejor calidad”. Las viviendas fueron construidas a partir de sus sugerencias y poco a poco se comenzaron a notar los cambios y un desarrollo creciente.

“En 1985 la Unesco declaró el área de 25 000 hectáreas de la Sierra del Rosario en la que está enclavada esta comunidad, como la primera Reserva de la Biosfera del país, categoría que favorece el escenario en el que continúa creciendo una localidad pintoresca que inicialmente sostuvo económicamente a sus pobladores utilizando como pretexto la actividad agropecuaria y posteriormente, tras los embates de la crisis económica de los años 90, con la actividad turística”, manifiesta.

LOS TERRACEROS


Margarito Barbosa tiene 96 años y es uno de los fundadores. Fue de los que se aventuraron en este proyecto: ayudó en el terraceo y luego en las labores constructivas. En los inicios, lo nombraron responsable del funcionamiento de la comunidad y desde entonces lo llaman el alcalde. “He dedicado casi una vida a este espacio, he trabajado muchísimo y no me duele ni una coyuntura”.

Muy apegada a Margarito, a quien la unen nexos familiares, se encuentra Rita Rivero. Vino con un año de nacida, una vez casada se vio ante la necesidad de hacer su vida en otra parte y hace cuatro años regresó; desde entonces se desempeña como promotora cultural. “Como dice una amiga, algunos te­rraceros emigran, pero al final siempre vuelven”, comenta.
“Contamos con un programa de actividades culturales que tienen espacios fijos, a los cuales se insertan quienes nos visitan”. Entre estos menciona La noche cubana, La peña del grupo de Polo Montañez, y la del grupo Alabao, El jueves con mi pueblo, la discotemba, la discoteca juvenil, y otros.

La joven Dairys Cruz, su hija, dice que “en la localidad la mayoría somos como una familia, y lo tenemos todo, sin necesidad de salir. El que viene a vivir para acá, después no se quiere ir”.

Bárbara Martínez, otra de las fundadoras, tenía 17 años cuando llegó a Las Terrazas a pasar el servicio social, y desde entonces ya han pasado más de cuatro décadas. Aquí conoció a Cirilo Rodríguez —también pionero en estos parajes— y formaron juntos una familia. “Para mí este sitio ha sido una escuela. Además, la responsabilidad y disciplina en el trabajo me hicieron una mejor persona”.

Desde los 13 años José Sosa vino para este asentamiento. Ahora se desempeña como de­legado, y es la segunda oportunidad en que asume dicha función. Como parte de las su­gerencias del pueblo y con el apoyo del complejo se realizan varias acciones en estos mo­mentos. “Tienen lugar labores en la reparación de cubiertas de las viviendas, los entrepisos, así como los salideros; en la pintura de las fachadas; el remozamiento y reposición de subviaderos y la preparación del terreno para la construcción de nuevas viviendas”, asegura.


Esta es una de las comunidades de nuevo tipo de las creadas a inicios de la Revolución que todavía perdura. “Lo que la hace única además de su gente es un sistema en el que la dirección de desarrollo comunitario se en­carga de facilitar el trabajo del delegado del Poder Popular; es el puente entre este, las necesidades del pueblo y los recursos que se ponen a disposición de la localidad desde el complejo”, precisa Dennelys Fuentes.

De las utilidades que se obtienen de la actividad turística un 16 % se pone en función del desarrollo local, y adicionalmente hay con­­templado un grupo de gastos en el presupuesto de la dirección comunitaria con los mismos fines.
En saludo al aniversario, que se cumple este 28 de febrero, los pobladores de Las Terrazas se han sumado a un grupo de actividades, entre estas el taller Rescate de tradiciones; una Feria del Libro, acompañada de un programa deportivo recreativo para los más pe­queños, música infantil y variadas ofertas gastronómicas; presentación de la agrupación danzaria Ayeley de la Montaña y la actuación de Los Hermanos Morales, am­bos de la comunidad y encuentro con fundadores.

SI DE DESARROLLO SOSTENIBLE SE TRATA

La comunidad cuenta actualmente con  273 núcleos familiares y 1 300 habitantes. A lo largo de estos años se ha logrado incorporar a su infraestructura diversos servicios, de modo que las personas no se vean obligadas a salir de aquí para encontrar lo que necesitan.

La población económicamente activa al­canza la cifra de 629 personas, de ellas, el 62 % trabaja en el turismo, el 30 en el área de los servicios comunitarios y el ocho restante en la actividad forestal.

“Los comunitarios son los primeros en disfrutar de los productos turísticos que se ofertan en el área, pues donde viven es el escenario en el cual se desarrolla esta actividad. Son los guías naturales de aquí, ya que los turistas intercambian directamente con ellos”, asevera la directora de desarrollo co­mu­­ni­tario.

“El desarrollo sostenible trata de favorecer a las generaciones presentes sin comprometer a las generaciones futuras. Ha­cemos sostenible este lugar además de trabajar en forma creciente en mejorar la calidad de vida de los habitantes, también laborando en función de favorecer la protección al medio ambiente, la producción agrícola, la introducción de alternativas para el ahorro de energía, entre otras”, agrega.

“La comunidad es la esencia de una experiencia rural de desarrollo sostenible, única en el país, que exhibe resultados favorables, no solo en el orden económico, medioambiental, sino también y fundamentalmente en el orden social, con la inserción en este escenario de las nuevas tecnologías y su utilización de la manera más apropiada, el trabajo en función del desarrollo de la cultura local, el fortalecimiento del patrimonio histórico me­diante las instituciones encargadas; motivos de atracción para quienes nos visitan”.

Tomado de Granma

Complejo Las Terrazas artemisa, cuba. Lugar encantado en la Sierra del Rosario

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Buscando maravillas encontré este artículo de la Revista Excelencias. Bueno para refrescar mi mente porque hace días que no visito este Paraíso Verde.
Las Terrazas, Cuba

Las Terrazas, Cuba

Escrito por: Félix Domínguez

Ríos, montañas, lagos, hermosos paisajes, canopy, adrenalina, un excelente hotel e infraestructuras de primer nivel para disfrutar en grande en medio del paradisíaco entorno natural de la Sierra del Rosario, primera Reserva de Biosfera declarada por la UNESCO en Cuba.

Considerado una Experiencia Rural de Desarrollo Sostenible única en el Caribe, el Complejo Las Terrazas es una excelente elección para los amantes de la naturaleza. Sus orígenes se remontan a 1968, cuando en la zona se organizó un ambicioso proyecto de reforestación que abarcó cinco mil hectáreas y fueron plantados más de seis millones de árboles, con lo que fue recuperada una vasta extensión de esta serranía, antes peligrosamente degradada por la tala indiscriminada durante siglos de explotación maderera. Surgiría en 1971 la comunidad Las Terrazas, pintoresco asentamiento alrededor de un hermoso lago que desde entonces ha funcionado como motor impulsor del desarrollo medioambiental y turístico del lugar, el cual recibió un mayor impulso a partir de la pasada década del noventa, cuando abrieron allí el Hotel Moka e instalaciones y facilidades para el disfrute del entorno y sus variados atractivos naturales. Las Terrazas está a sólo 52 kilómetros de la capital de Cuba y es una fabulosa combinación de bosques, flora y fauna, de la que sobresalen 117 especies de aves, con algunas muy bien representadas como los tocororos, los cartacubas, los zunzunes, los carpinteros, los sabaneros, las bijiritas, las chinchilas, los pitirres y los zorzales. Entre las buenas opciones recreativas para quienes vayan a Las Terrazas, están los paseos en bote en los lagos El Palmar y de la comunidad Las Terrazas, los baños en el río San Juan con servicios de almuerzo criollo y bebidas, el senderismo, las cabalgatas, el mountain bike, o el contacto con la historia de la zona a través de la visita al Cafetal Buena Vista –una de las 50 haciendas fomentadas allí por colonos franceses en el siglo XIX, hoy perfectamente restaurada, con la casa principal que funciona como restaurante, los barracones para los esclavos, la despulpadora y los secaderos del grano. La comunidad, exclusividad turística por excelencia del lugar ofrece a los visitantes el disfrute del Canopy Tour, un sistema de cinco plataformas soportadas por torres de madera dispuestas a diferentes alturas y unidas entre sí por cables de acero a través de los cuales se puede realizar un recorrido descendente de cerca de mil metros y percibir a vista de pájaro el seductor entorno de la comunidad y la exuberante naturaleza local, desafiando los propios límites entre emoción y adrenalina.

Las Terrazas Oficina Comercial Calle 8 No. 306, e/ 3ra y 5ta, Miramar, La Habana. Tel.: (53 7) 204 3739 y 204 6108 Fax: (53 7) 204 5305 Email: reservas@commoka.get.tur.cu Reservaciones y coordinación Tel.: (53) 048 578700. Fax: (53) 048 578 578 Hotel Moka Tel.: (53) 048 578600. Fax: (53) 048 578605/603 Email: alojamiento@terraz.co.cu

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