Más rosas y menos violencia para las mujeres en Artemisa

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15181255_1834205020200073_3876484058663577349_nPor Manuel Alejandro Hernández Barrios (manu.hdez32@gmail.com)

Desde el jueves 24 de noviembre y hasta el 10 de diciembre se extenderá la II Jornada Universitaria por el día internacional de la No Violencia hacia las mujeres. La actividad inaugural se realizó Universidad de Artemisa organizada por los miembros del Proyecto Rosas de Género y Derecho perteneciente al Departamento de Ciencias Jurídicas y la Cátedra de la Mujer de dicha institución académica, y la Unión de Juristas de la provincia.

Durante la inauguración se proyectó el videoclip “Si te vas”, con el que los cantantes David Blanco y Rochy se unen a la campaña Únete de las Naciones Unidas para erradicar la Violencia hacia las mujeres. En otro momento se pudo debatir sobre el tema de la protección a la Mujer luego de atender al mensaje del documental “Sin ataduras”. Allí se plantearon diversas impresiones sobre la temática desde el punto de vista Constitucional, Penal, de Familia y como problema de Salud. Continuar leyendo

Piernas de mujer

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Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!

Pablo Neruda

silueta

Tenía las piernas blancas. Llevaba short y unos tenis Converse sin medias. La suela que podría ser blanca también, no lo era por el polvo de la ciudad. Solo le vi las piernas, el short, las puntas de la camisa y una mano. Estaba de espaldas. Traté de verle la cara, pero la geometría del diseño industrial no me permitía ver más. Me mantendré siempre en la duda. Sin embargo, la imagino: es rubia y tiene los labios pintados de rojo, también algunos lunares q disimula con el maquillaje. No la imagino con los ojos claros, sino oscuros, con una mirada profunda y unos ojos muy redondos en donde no se puede distinguir la pupila, en donde todo es infinito. Así debe ser la mujer que no soñé jamás. Sonríe delante de otras caras y es feliz. Puedo imaginar cómo es abrazar esas piernas. También, puedo imaginarla orgullosa de mostrar su blanca piel, protegida solo por aquel short corto y azul. Quizás sus piernas son sus armas, lo más bello de su cuerpo. Esas armas que muerta como las espadas en cruz detrás de un escudo, para proteger el estandarte. Esas piernas filosas, ese cuerpo torneado, y esa cara de símbolo indescifrable. Un día reconoceré esas piernas, me adueñaré del escudo, estudiaré su simbología y la llevaré junto a mí, y me recordarán por ella.

El que ama es el que renuncia, no el que emprende (monólogo desordenado…)

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MNingún hombre inteligente sabe un método para conquistar a una mujer. Todos probamos y aprendemos de las memorias de nuestros amigos y de las apariencias de aquellos que dicen ser unos grandes conquistadores. Nos abrazamos a unas reglas que nos hacen naufragar intentando descifrar al amor como sustantivo y, aunque nos lo repitan y con ello nos den en la cabeza y suspendamos las más perceptibles pruebas, no logramos comprender que es un verbo. Buscamos un buen amor, pero no buscamos solo el amor. Soy partidario del criterio de que es más difícil amar todos los días a una sola mujer que a una distinta cada día. Algunos necesitamos la libertad para poder vivir, otros se aferran como el toro al rojo pañuelo.

Caminaba y le huía a la lluvia, pero no a ella. Caminando abrí el pomo de ron, no la invité. Estaba destrozado porque ese pudo ser un gran día. Le pase un mensaje al móvil y no lo leyó. Sé que tiene que borrar esos textos cortos que le escribo caminando por ahí. Por las noches apaga su móvil para que mi imprudencia no la vaya a descubrir. Me duele su partida y su horario, su tía y su abuela, su madre y hasta el avión que se la llevó. Está en mi mente fija y a toda hora, devorando mi fantasía, pura como un rayo de sol. Suena en mi boca la melodía de su nombre. Me lamento, encorvo los labios y cuento los minutos. No está, pero la pienso.

A veces he sido “tronco de hijo e´puta, tremendo descaraó e inmensamente sinvergüenza” –como ella dice-, pero no soy nadie en especial, soy común como mi nombre, pero he tenido éxito en amarla hasta donde me ha permitido la extraña circunstancia de tenerla solo los lunes.

Estoy loco por ella, por eso descargue todas sus fotos de Facebook y pongo su nombre en el buscador de Google. Quiero libar los besos más enamorados cual colibrí desde los carnosos labios de su boca. Ayer la vi y dije: -“ahí va mi trozo de esperanza gris”. Rompió en llanto. ¿Qué le iba a hacer? Me calma su presencia y me altera su recuerdo. Estoy desesperado. A mí no me parece, yo sé que lo estoy. Debo modificar mis ganas. De ella me quedan sus alas. Suficiente. Aunque a veces casi no duermo pensándola.

Todos los días le pido que se quede. Una mirada siempre es la respuesta, nunca una justificación. A veces creo que el disparo de su mirada me ha otorgado el don de la inmortalidad. Vivo en un eterno insomnio desde que nos miramos. La pienso con la fatiga del alcohol y con la calma de los besos ajenos. Debajo del cielo nadie la piensa más que yo. A veces es un alivio caminar solo recordándola. No veo nada, ni hablo con nadie. Solo ando. No sé cómo aliviar ese deseo de verla. En 5007 estaré solo con ganas de violar su cuerpo. Ahora debe fumar y tomar mucho ron pensándome. Anda loca y desesperada, lo sé.

Está lejos. En una fiesta. Se arregla para que la vea otro. Y la ingenua a mi lado tiene que dispararse el monólogo de amor que estoy descargando. Soy un egoísta: me emborracho cuando ella no lo hace.

Soy un conquistador pasivo. Conquisto primero el alma, después quiero sentir su extasis varias veces en mis manos, en mi boca, en el cable suelto que me define como hombre entre los seres humanos. El primer beso nos lo dimos 25 días después de comenzar a enamorarnos. Sabíamos lo que queríamos. Ninguno sobrepasó la frontera de la atracción física hasta que ambos estuvimos seguros de lo que queríamos.

Todos los problemas de las mujeres son complejos, o al menos es el más complejo entre el grupo de sus amigas. Ella no sabe qué hacer. Yo tampoco. Solo sé que “el que ama es el que renuncia, no el que emprende”.

La pasión de Maribel

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Sello por el 70 Aniversario de la CTC

Sello por el 70 Aniversario de la CTC

La historia de la humanidad está conducida por personas inteligentes, comprometidas y apasionadas. El carácter de una persona puede determinar el destino de toda una sociedad. Maribel del Rosario Fernández González recibió el Sello 70 aniversario de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) por sus cualidades como cuadro de ese órgano, por la pasión y la entrega que le han caracterizado siempre.

El reconocimiento se realiza en el marco de las actividades por el 20 Congreso de esa organización de masas, próximo a celebrarse entre los días 20 y 22 de febrero. Hasta su casa en el barrio artemiseño de La Matilde llegaron compañeros de trabajo, vecinos y familiares para homenajear la labor de esa educadora devenida cuadro por voluntad propia, porque según ella “a la vez que el bichito del movimiento obrero entra en el cuerpo no sale jamás”.

El instante de la entrega no pudo ser más emotivo. Maribel sostenía la mano de su hija y de su compañera de trabajo para aguantar la fatiga y evitar la inevitable traición de las lágrimas.

Después de un bombochíe que atrajo la atención de toda la cuadra, Silvio Guillermo Cáceres inició una lectura que puso a prueba los nervios de la homenajeada exponiendo cualidades que en ella no son sustantivos ni adjetivos, sino verbos. Sentada en un sillón se deleitaba con la poesía del orador y apretaba los labios para contenerse. Minutos después improvisó un agradecimiento que se tornó enseñanza: “la característica fundamental del que dirige es saber escuchar… el éxito del trabajo con la masa es atender”.

Su recorrido como dirigente sindical comienza en 1998 cuando abandona el aula para asumir como Secretaria General del Sindicato Educación, Ciencia y Deporte del municipio de Artemisa. Dos años después se le encomienda la tarea de Secretaria General de la CTC del mismo municipio. En 2008 comienza a atender la esfera de Asuntos económicos de la CTC provincial, tarea que desempeña hasta la actualidad. Respecto a ello asegura que “mientras respire seré Maribel para esta Revolución”.

El acto de distinción estuvo presidido por Eduardo Antonio Chiong, primer Secretario de la CTC provincial y William Licor González, miembro del secretariado provincial.

25 años… no sabe olvidar

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chica-en-el-balcon-mirando-la-luna_thumb[3]Tiene 25 años. Anoche soñó, hoy las furias no la dejan. Es una muchacha común, con recuerdos comunes, con un nombre circunstancial. Sabe de amor pero no de decisiones. Para ella cada historia empieza antes, aunque no lo recuerde.

Era de madrugada. Salió al balcón a fumar. Desnuda. Pezones en atención y clítoris seco. No sabe qué hacer. Tiene la memoria llena y 108 nudos en el cerebro. Recuerda las dos tazas de café en el mostrador de la chocolatera de la calle 50. Aquella tarde llovía y ella salió con él porque en su trabajo no había café. Se mojaron mucho. Ella quería tomar café, o estar sola con él donde no los conocieran. Días antes, debajo de un árbol de mango, él le dijo: “Tú y yo podemos ser felices toda la vida”. En su mente ella le respondió: “Desaparece por mil años para que pueda olvidarte, pero no te alejes nunca de mi lado”. Continuar leyendo