Out of my Window

Estándar

Afuera, del otro lado de la venta, pasa Luca Brasi en un carro de seis cifras de precio a dar una ronda. Aunque no encuentre lo que busque, la ronda hay que darla con la música por encima de los decibeles permitidos. Otra canción suena en la esquina como si le hiciera falta ese fondo musical a la cuadra. Sale por las persianas de una ventana y llena el ambiente de una presencia quizás no deseada. Más allá de mi ventana, en la esquina, los hombres juegan al cuatro esquina, al taco y al dominó, apuntan números entre rayas y círculos en cualquier pedazo de papel, se agarran a vasos plásticos o pegan la bemba en botellas espumeantes de verde cristal. Desde mi ventana veo a los fiñes jugando al fútbol, se pelean o se reconcilian y son siempre las madres salvadoras las que detienen la riña o el partido. Las niñas con pistolas invisibles interpretan a maravillosas heroínas de ficción vaticinando un empoderamiento innegable. Todas las tardes el devoto de San Lázaro saca a su santo a pasear y arrodillado como cuadrúpedo empuja la güira, que sirve de hogar al milagroso, calle arriba y calle abajo. Cristiano vs. Messi una vez más en la otra esquina. Los mayores que antes debatían que si Pinar del Río o Industriales, ahora parlotean con escándalo y estruendo si el portugués o si el argentino. A unos pasos de la ventana, entre la calle y la acera, un río corre como si huyera de la tubería de la que se escapa.

Por entre las persianas de mi ventana entra el frescor del viento, la bulla de las malas palabras, las burlas que la camarilla que comanda el que tiene la mejor mochila de la escuela primaria del barrio hacen de la jabaita de las motonetas o del cuatro ojos de los espejuelitos, también entran los rayos del sol a calentarme los libros que acumulo encima de la mesa, el polvo de los apurados carros y los ruidos de la realidad.

Anuncios

Elocuentes sonrisas para abrir los cielos

Estándar

Toda la esperanza del mundo cabe en el corazón de un niño. A ellos estuvo dedicado el espectáculo dominical realizado en el parque Libertad de la capital provincial.

Cada tercer domingo de julio, en Cuba, se celebra el día de esas personitas que cuando ríen se abren los cielos, como diría el apóstol José Martí.

Aquella mañana, un cuarteto de payasos, del grupo de teatro Máscara de Luna, se encargó de amenizar la fiesta y con sus locuras caricaturescas formaron un batallón de “narices rojas” en el público que cantó, bailó y participó de elocuentes ocurrencias.

Imagen 688Por su parte, el experimentado payaso Chepín atrajo la atención de grandes y pequeños con trucos de magia, dicharachos y atrevimientos. Los niños se juntaban porque aquello les hacía algún bien. Una alegría transmisible de naturaleza exquisita como el cake repartido, y bulliciosa también, cuando se rompieron las piñatas.

Así se demostró que en Artemisa tenemos niños expresivos, participantes y socializadores. Cada día nos impresionamos más con sus inteligentes respuestas, o con sus lógicas expresiones. Entonces, experimentamos conmociones que nos recuerdan que lo importante es que los niños quieran saber, jugar, cantar, en fin que sean felices.

Celebraciones como la del pasado domingo propician un futuro hermoso.

Humans of Las Terrazas (3): El niño y el caballo

Imagen

Comunidad Las Terrazas_04No vive en Mongolia. Pero tiene un caballo que pasea por los montañosos paisajes de la Sierra del Rosario. Su padre lo enseño porque está enfermo y pronto alguien debe encargarse de la finca y de los animales. El niño y el caballo se comunican como hermanos. Sienten una complicidad que solo genera alegría.El padre puede mejorar de su enfermedad, gracias a los avances de la medicina en Cuba y a los secretos de las plantas, que solo conoce la suegra santera. Esa mezcla de conocimiento se entrelazan para educar al niño en la aventura que es conocer a la naturaleza en beneficio del hombre. En Las Terrazas, el niño descubre los paisajes que le acompañaran toda la vida, los obstáculos que impone la vida, las personas que llegan y se van, y los progresos que otorga la divinidad cuando se sueña despierto. Las Terrazas, es el principio y el fin de su mundo.

Humans of Las Terrazas (1)

Imagen

Luis ManuelLuis Manuel es el hijo de Josefa y de Calzadilla. Hermano de Yordano. NIeto de Tin y Blanca. Desde pequeño se le escapa a su madre para ir a pescar. Luisma le dicen, y vive en ese pueblo donde los hombres no pescan para negociar, si para comer. él también juega en las calles, pero prefiere pescar. Así encuentra su felicidad. Un día será grande y comprenderá el éxito de sus escapadas.