Harold Bloom (Meditaciones sobre la lectura)

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Del libro “Donde se encuentra la sabiduría“, el capítulo dedicado a Shakespeare:

Leemos para reparar nuestra soledad, aunque cuanto mejor leemos más solitarios nos volvemos.

La razón más profunda para leer tiene que ser la búsqueda de la sabiduría.

La vida humana es algo que tiene más de sufrimiento que de dicha. (Siempre lo he dicho: La vida es con dolor, trae sorpresas, pero, no debe ser vivida con sufrimiento).

En literatura, la sabiduría no puede separarse de la representación del deseo.

Lear, Acto IV, escena 4: “Al nacer lloramos por haber venido a este gran teatro de locos” … “Nacimos llorando. La primera vez que olemos el aire gemimos y lloramos”.

Soneto 121: “Todo hombre es malo, y en su mal él es el rey” … “Será mejor ser malo que malestimado”.

 

25 años… no sabe olvidar

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chica-en-el-balcon-mirando-la-luna_thumb[3]Tiene 25 años. Anoche soñó, hoy las furias no la dejan. Es una muchacha común, con recuerdos comunes, con un nombre circunstancial. Sabe de amor pero no de decisiones. Para ella cada historia empieza antes, aunque no lo recuerde.

Era de madrugada. Salió al balcón a fumar. Desnuda. Pezones en atención y clítoris seco. No sabe qué hacer. Tiene la memoria llena y 108 nudos en el cerebro. Recuerda las dos tazas de café en el mostrador de la chocolatera de la calle 50. Aquella tarde llovía y ella salió con él porque en su trabajo no había café. Se mojaron mucho. Ella quería tomar café, o estar sola con él donde no los conocieran. Días antes, debajo de un árbol de mango, él le dijo: “Tú y yo podemos ser felices toda la vida”. En su mente ella le respondió: “Desaparece por mil años para que pueda olvidarte, pero no te alejes nunca de mi lado”. Continuar leyendo

Migajas de Feijóo

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Imagen 04w2Comenzó este año 2013 la celebración por el centenario de Samuel Feijóo, para mí el más cubano de los escritores. Todavía no he visto aparecer en las librerías las reediciones de sus obras o aquella colección de obras completas que se prometió. De la de José Lezama Lima solo pude conseguir cuatro ejemplares, parece que la poesía o los diarios no formar parte de la literatura de ese otro autor cubano.

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Bebo ha dejado de soñar

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La cuarteta cubana está de luto: el tiempo le quito lo irrepetible. Hoy la décima se silencia a sí misma porque su dolor es muy grande y sabe que no tiene remedio. La garganta del sinsonte está seca y el tomeguín ya no quiere cantar. Una voz ha decidido descansar.
La noche del 22 de diciembre del año 2011 fue fresca, el aire avisoraba desgracias pero nadie supo interpretarlo, nadie quería aceptar lo que se avecinaba. Solo el amanecer dejó que la noticia se propagara en una atmósfera espesa y seca, que llenaba de nudos las gargantas: ¡Ha muerto Bebo!
El hombre más sencillo del planeta, “el abuelo de la cuarteta” decidió frenar la creación. Se sentía muy cansado de los achaques de la vida y su cuerpo no soportaba más. ¿Quién se pondrá ahora aquellos espejuelos que más que espejuelos son ventanas desde donde se puede ver la vida como una eterna poesía?
Bebo poseía un limitado lenguaje, no era un letrado. Sin embargo cuando sus labios se separaban era para librar a las más sencillas palabras en unos versos que parecían imposibles. La más común de las historias fue contada por él en el lenguaje de los octasílabos.
Hombre libre y vividor de momentos felices. En su cara la sonrisa siempre estuvo visible. ¿Acaso alguien lo recuerda triste? ¿alguna vez salieron de esos ojos lágrimas de tristeza?
Para él la realidad fue nacer y morir, porque el mundo está echo de felicidad, como diría el gran Beny Moré. Para él no existía lo material, solo la poesía tenía valor en su vida. Asumió la vida como un sueño, y hoy se siente que Bebo ha dejado de soñar.